Música en cuarentena: Led-Zeppelin IV

Obras Maestras: Led Zeppelin IV

Hoy toca hacer memoria y hablar sobre uno de los mejores discos jamás producidos: el cuarto (y consecutivo) disco sin título de Led-Zeppelin, la (muy probablemente) mejor banda de rock de todos los tiempos.

Era 1971, y tras un tercer y experimental disco con opiniones ambiguas, la formación británica sacaría la que por la gran mayoría de los fanáticos es considerada su obra maestra (por lo mínimo lo es comercialmente con más de 40 millones de copias vendidas, siendo 44 veces disco de platino y 2 de diamante).

Producido en la legendaria casa de campo Headley Grange, este disco es la muestra definitiva de la excelencia de Jimmy Page tanto en el apartado guitarrístico como productivo. Y es que con esta pieza, los ingleses dejarían claro que el blues estaba para quedarse una vez más bajo su forma final de blues rock.

Con solo 8 canciones de una calidad técnica sin precedentes y perfectamente interpuestas entre sí, cualquiera diría de este álbum que es un recopilatorio de grandes éxitos de la banda. Por muy increíble que lo parezca, no lo es. Empezando con Robert Plant y el legendario “Hey, hey mama said the way you move, gonna make you sweat, gonna make you Groove”, “Black Dog” se describe como el blues rock en su estado más puro. El riff de esta canción es un deleite único para los oídos. Ésta es seguida por la canción más rítmica del disco, literalmente “Rock & Roll”. En “The Battle of Evermore” destaca la faceta vocal de Robert Plant, eclipsando a la melodía.

La cuarta canción del disco merece una mención aparte, y es que cuando hablamos de “Stairway to heaven”, estamos hablando de la canción de Led-Zeppelin por excelencia. Los acordes acústicos iniciales es una de las piezas musicales más reconocibles de todos los tiempos. El acompañamiento con flautas de la melodía le da ese toque celestial que hace de este tema una escalera al cielo. Y es que esta canción va progresando en su intensidad, teniendo como punto de corte el legendario solo de guitarra de Jimmy Page, el cual es calificado por muchos críticos musicales como el mejor solo de la historia. La canción termina con un breakdown que es continuado con una vuelta a la calma finalizada por el susurro de Robert Plant “and she´s buying a stairway to heaven”.

En la primera canción de la segunda cara del vinilo, “Misty Mountain Hop”, la banda muestra su versión más psicodélica y desenfadada, siendo una buena forma de “volver a empezar”. Ésta va seguida de “Four Sticks”, canción en la que los británicos más caracterizan su faceta artística más allá de la música, dándole un toque rústico a su música, jugando con la psicología de la ambientación del lugar de grabación.

Con “Going to California”, la banda nos sitúa en la época en la que se publicó este disco, 1971, solo dos años después de Woodstock. Si bien no eran hippies, sí que portaban parte de ese espíritu de liberación personal caracterizado en su música, el cual caracterizan a la perfección con esta oda al sueño californiano.

El disco termina de la mejor forma posible con “When the levee breaks”. Con esta canción, Led-Zeppelin acaba de poner a este disco su sello personal de misticismo, finalizando así un disco que se puede describir como perfecto.

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